La situación
Biobizz nació en los Países Bajos en 1992 y tiene su oficina en España. Los productos llegan más lejos que la empresa: la mayoría de las tiendas que los venden se abastecen a través de distribuidores repartidos por decenas de países. Su web anterior era un WordPress. Dentro de la empresa se trabajaba con hojas de cálculo y plantillas de Word para los acuerdos.
El encargo era el mismo para todo: que el trabajo sea más sencillo para quien lo hace y que lo que ve el mundo exterior esté a la altura del producto.
La web

Una web de marca que enseña. Los cultivadores llegan desde el buscador y desde el móvil, a menudo en el jardín o en la sala de cultivo. La web está pensada para eso: primero los productos, las tablas de dosificación y las guías de cultivo, en lenguaje claro, y el buscador de tiendas a un clic.
Siete versiones para siete mercados. Inglés del Reino Unido, inglés de EE. UU., alemán, español, francés, italiano y portugués. Cada mercado tiene textos que le encajan, y cada página indica a los buscadores cuál es su equivalente en las demás versiones.

Encuentra una tienda en cualquier sitio. Un mapa de las tiendas que venden Biobizz, agrupadas por país y con zoom. Un cultivador en Finlandia y otro en Chile ven la tienda más cercana.
Guías y blog. La sección técnica reúne tablas de dosificación, guías de certificación e información de producto. El equipo de marketing publica artículos y reseñas por su cuenta, ordenados en categorías, en el mismo editor que usa para el resto de la web.
Rápida, y que siga así. Las páginas cargan deprisa en el móvil, las imágenes están comprimidas en formatos modernos y la web saca 94 sobre 100 en la prueba de velocidad móvil de Google.
Las herramientas detrás
Junto a la web hemos creado dos herramientas internas que comparten el mismo aspecto y la misma forma de entrar: se escribe el correo del trabajo y llega un código de seis cifras, sin contraseñas que perder. Están en inglés y, donde importa, en español.
Expense Hub
Del ticket al pago.
Empieza con una foto o un PDF. El empleado sube un ticket o una factura, indica para qué fue y la envía.
Aprueba quien corresponde. Primero la revisa el responsable y después finanzas. Los totales se recalculan siempre a partir de las líneas, así que una suma errónea no se cuela.
Kilómetros por país. El kilometraje se reclama con la tarifa del país que corresponde, también en el Reino Unido, donde la unidad es la milla. La ruta queda adjunta.
Listo para pagar. Finanzas recibe un lote de pagos, como lista de control o como archivo bancario, y los gastos pasan al sistema de contabilidad. La herramienta nunca mueve dinero por sí sola.
Agreement Hub
Para contratos y acuerdos de confidencialidad, en lugar de archivos de Word por correo.
Plantillas bloqueadas. Un administrador publica una versión de una plantilla. Quien necesita un acuerdo rellena un formulario corto con vista previa en vivo y no puede cambiar las cláusulas.
Firma en orden. Cada parte firma por turno. El PDF final lleva un certificado con quién firmó y cuándo, y después se puede comprobar que el archivo no ha sido modificado. Todo lo que ocurre con un documento queda en un registro.
Varias partes y sociedades. Un mismo acuerdo de confidencialidad puede abarcar a más de dos partes y a cualquiera de las empresas de Biobizz.
Qué ha cambiado para ellos
Los gastos ya no esperan en una bandeja de entrada. Los acuerdos tienen un único camino de la solicitud a la firma, y quien firma ve en qué punto está. Y la web explica el producto en el idioma del visitante y le dice dónde comprarlo.
Lo que seguimos haciendo
Las herramientas crecen con el equipo: este mes una sociedad más en la herramienta de gastos. La web recibe guías, categorías y tiendas nuevas. Las actualizaciones de seguridad llegan a todo a la vez, el acceso está protegido frente a intentos repetidos, y el alojamiento, las copias y la monitorización siguen con nosotros.






