Aplicaciones web a medida para el trabajo que tu empresa hace en hojas de cálculo.
Reservas, presupuestos, partes de trabajo, control de horas. Cuando una hoja compartida se queda corta y un programa de catálogo no encaja, se construye la herramienta que hace exactamente lo que hace falta.
Cómo trabajamos
- Primera versiónDe seis a diez semanas
- PropiedadCódigo y datos a tu nombre
- PrecioCerrado por fase
- PermanenciaNinguna
Trabajamos en toda Europa desde Girona y Málaga. Nos vemos en tu oficina o por videollamada, lo que te venga mejor.

Casi siempre empieza con una hoja de cálculo
Hay una hoja compartida que empezó siendo de una persona, ahora la usan seis, y tiene una pestaña que nadie se atreve a tocar porque hay fórmulas que se rompen. Cada mes alguien dedica una tarde a cuadrarla.
Ese es el punto en el que una herramienta propia empieza a tener sentido. Antes de ese punto, casi nunca.
Lo decimos porque la respuesta honesta a "¿nos construyes una aplicación?" es a menudo que no. Si lo que necesitas es facturación, un CRM estándar o una tienda, hay productos que llevan años haciéndolo y cuestan una fracción de lo que cuesta construir.
Cuándo compensa construir
Cuando el proceso es lo que te diferencia. Si haces algo de una manera que tus competidores no, obligarte a encajar en un producto genérico te quita exactamente la ventaja.
Cuando ningún producto encaja sin retorcer el trabajo. Se nota cuando llevas meses usando un campo "notas" para guardar algo que debería tener su propio sitio.
Cuando las licencias crecen más rápido que el negocio. Un precio por usuario al mes que se multiplica cada vez que contratas a alguien acaba superando el coste de haber construido.
Las tres formas que suele tomar
Una herramienta interna
Partes de trabajo, control de horas, seguimiento de proyectos, inventario. La usan cinco o veinte personas de tu equipo y su único objetivo es que dejen de rellenar cosas dos veces.
Un portal para tus clientes
Donde ven el estado de su pedido, su presupuesto o sus documentos sin tener que llamar. Suele quitar más trabajo del que parece, porque cada llamada que no se produce es tiempo de alguien.
Una capa entre programas que ya tienes
A veces no hace falta construir una aplicación entera, solo la pieza que falta entre dos que ya usas. Es lo más barato de todo y lo primero que miramos.
Antes de encargar nada Cuenta cuántas horas al mes cuesta hoy el trabajo que quieres resolver. Si no lo sabes, esa es la primera tarea, y se hace en media jornada. Sin ese número no hay forma de saber si lo que construyas ha servido.
Cómo trabajamos
Por fases, con precio cerrado por fase. La primera versión es deliberadamente pequeña: hace una cosa bien y se pone en manos de quien la va a usar en semanas, no en meses.
A partir de ahí se amplía con lo que pida el uso real, que casi nunca coincide con la lista de funciones que se imaginó al principio. Ampliar después es barato; adivinar al principio, caro.
Todo se construye con herramientas estándar y queda documentado para que lo pueda mantener alguien que no lo escribió. Repositorio, base de datos y alojamiento van a nombre de tu empresa desde el primer día.
Cuéntanos qué haces en una hoja de cálculo.
Media hora y te decimos si hace falta construir algo, si se resuelve con lo que ya tienes, o si hay un programa de catálogo que te sale mejor.
Reserva una llamadaTres formas que suele tomar.
Casi siempre es una de estas tres, y casi nunca hace falta que sea tan grande como parecía al principio.
Herramientas internas
Partes de trabajo, control de horas, seguimiento de proyectos. Lo que hoy vive en una hoja compartida que ya nadie se atreve a tocar.
Webs y hostingConectada con lo que ya usas
Que hable con tu facturación y tu CRM en lugar de ser una isla más. Somos partner de Holded, entre otras integraciones.
CRM y sistemasCon la parte repetitiva quitada
Si dentro de la herramienta hay texto que interpretar o documentos que resumir, ahí es donde la IA encaja de verdad.
Integración de IACuatro reglas para que no acabe siendo una carga.
Una herramienta a medida mal planteada cuesta más de mantener que el problema que resolvía. Estas son las reglas que lo evitan.

La primera versión es pequeña
Hace una cosa bien y se pone en manos de quien la usa. Ampliar después es barato; adivinar diez funciones al principio, no.
Se prueba con quien la usará
La persona que rellena la hoja hoy sabe dónde duele. Si la herramienta no le ahorra tiempo desde la primera semana, está mal planteada.
Código y datos a tu nombre
Repositorio, base de datos y alojamiento a nombre de tu empresa. Puedes llevártelo a otro equipo sin pedirnos permiso.
Documentada para otro
Escrita y documentada para que la mantenga alguien que no la construyó. Es la diferencia entre un activo y una dependencia.
Proyectos que puedes abrir y comprobar.
Empresas con nombre y una historia que se puede leer entera.
Lo que conviene hablar antes de encargar
¿No es más barato un programa ya hecho?
Muchas veces sí, y te lo diremos. Si lo que necesitas es facturación, un CRM estándar o una tienda, hay productos que llevan años resolviéndolo y cuestan una fracción. Construir a medida compensa cuando tu proceso es justo lo que te diferencia, cuando ningún producto encaja sin retorcer la forma de trabajar, o cuando pagarías licencias por usuario que crecen más rápido que el negocio.
¿Cuánto tarda una primera versión?
De seis a diez semanas para algo que ya se puede usar de verdad, no una demo. Trabajamos por fases con precio cerrado por fase, así que después de la primera decides si sigues. Lo que alarga estos proyectos casi siempre es intentar cubrir todos los casos posibles antes de que nadie lo haya usado.
¿Con qué se construye?
Con herramientas estándar y bien documentadas, no con nada exótico. Es una decisión sobre quién podrá mantenerlo dentro de tres años: cuanto más corriente sea la tecnología, más fácil es que otro equipo la coja si un día dejas de trabajar con nosotros.
¿De quién es el código?
Tuyo. Repositorio, base de datos y alojamiento a nombre de tu empresa desde el principio, y documentación escrita para que la lea alguien que no lo construyó. Una herramienta que solo puede mantener quien la hizo es una dependencia, no un activo.
¿Qué pasa cuando algo se rompe?
Lo arreglamos nosotros, y por eso el mantenimiento se acuerda por escrito antes de entregar en lugar de improvisarse el primer viernes que falle algo. También te dejamos la documentación para que puedas contratar a otro si lo prefieres.
Lo que suele ir con esto
Cuéntanos qué haces en una hoja de cálculo.
Media hora y te decimos si hace falta construir algo, si se resuelve con lo que ya tienes, o si hay un programa de catálogo que te sale mejor.

