Diseño web en Girona para empresas que quieren una web que dure.
Webs rápidas, fáciles de editar y a tu nombre. Sin plantillas recicladas, sin plugins que se rompen cada seis meses y sin depender de nosotros para cambiar un teléfono.
Cómo trabajamos
- BaseCalonge, Girona
- Plazo habitualDe cuatro a ocho semanas
- PropiedadDominio y web a tu nombre
- IdiomasTantos como necesites
Trabajamos en toda Europa desde Girona y Málaga. Para un proyecto de la provincia, la primera reunión suele ser en tu oficina.

La web no es el problema, casi nunca
Mucha gente nos escribe pidiendo una web nueva y acaba sin ella. No porque no queramos el trabajo, sino porque después de mirarla resulta que la web está bien y lo que falla es otra cosa: nadie la encuentra, o el formulario lleva un año enviando a un correo que ya no existe.
Cuando la web sí es el problema, suele ser por una de tres razones. Es lenta en el móvil, no se puede editar sin pedir permiso, o está hecha de tal manera que cada cambio rompe otra cosa.
Lenta en el móvil
Buena parte de las visitas de una empresa de la provincia llegan desde un teléfono, muchas veces con cobertura regular. Una web que tarda seis segundos pierde a mucha de esa gente antes de mostrar nada. Puedes comprobarlo en tu propia analítica antes de creernos.
Las causas casi siempre son las mismas: imágenes enormes sin optimizar, veinte plugins que cargan a la vez y una plantilla comprada que trae funciones que no usas pero que igualmente se descargan.
Imposible de editar
Si cambiar un horario significa escribir a alguien y esperar, la web se queda desactualizada. Y una web desactualizada da peor impresión que una web fea.
Nosotros entregamos las webs con las partes que cambian preparadas para que las toques tú. No es generosidad: es que nos ahorra a los dos una cadena de correos cada vez que subes un precio.
Frágil
Hay webs montadas con tantas capas que tocar una cosa rompe otra. Suelen ser las que llevan años acumulando plugins para resolver problemas puntuales.
Cuando llegamos a una así, lo honesto es decir que sale más barato rehacerla que seguir remendándola. Y cuando no es el caso, también lo decimos.
Cómo trabajamos un proyecto
Empezamos por una conversación sobre tu negocio, no sobre colores. Qué vendes, a quién, qué te preguntan siempre por teléfono y qué te gustaría que la web respondiera sin que tengas que cogerlo.
De ahí sale un mapa de páginas. Después el diseño de las dos o tres plantillas que se repiten. Después los textos, que escribimos nosotros si quieres y revisas tú siempre. Y al final la construcción, que es la parte más rápida.
El presupuesto es cerrado Una cantidad fija por un resultado definido, por escrito antes de empezar. Si a mitad de proyecto decides añadir algo, lo presupuestamos aparte y decides.
Después de lanzar
Una web no se acaba el día que se publica. Los primeros dos meses son los que enseñan qué funciona: qué páginas se leen, dónde abandona la gente y qué buscan en el buscador interno.
Estamos en Calonge y trabajamos en toda Europa desde Girona y Málaga, así que puedes tenernos en una reunión o en una videollamada según convenga. Lo que no va a pasar es que después de entregar desaparezcamos.
Enséñanos la web que tienes y te decimos qué haríamos.
A veces la respuesta es una web nueva. Muchas veces son tres arreglos sobre la que ya tienes, y eso te lo diremos igual.
Reserva una llamadaDónde trabajamos
Una web es tres cosas, no una.
El diseño se ve. Lo otro no se ve y es lo que decide si la web sigue sirviendo dentro de tres años.
Diseño y construcción
Una web hecha para tu negocio, no una plantilla con tu logotipo encima. Rápida en el móvil, clara en el escritorio y editable sin llamarnos.
Webs y hostingPreparada para que te encuentren
Estructura, títulos, velocidad y textos pensados desde el principio para buscar. Rehacer esto después de lanzar cuesta el doble.
SEO y marketing onlineConectada con lo que ya usas
Que un formulario acabe en tu CRM o que una reserva llegue a tu agenda. Una web que no habla con tus sistemas te da trabajo en lugar de quitarlo.
CRM y sistemasLas cuatro cosas que nos piden siempre después de una mala experiencia.
Casi nadie llega aquí con su primera web. Estas son las cuatro quejas que más repetimos oír.

Puedes editarla tú
Cambiar un precio, un horario o una foto no debería costar una factura. Te enseñamos a hacerlo y te dejamos un manual corto en tu idioma.
Es tuya de verdad
Dominio, hosting y accesos a tu nombre desde el primer día. Si te vas, te llevas la web. Nunca hemos entendido la otra manera de hacerlo.
Carga rápido
Medimos la velocidad en un móvil con datos, no en un ordenador con fibra. Es la diferencia entre una web que parece rápida y una que lo es.
Sabemos qué pasa dentro
Si algo se rompe un viernes, lo arreglamos nosotros. No abrimos un ticket con un proveedor que responde el martes.
Proyectos en toda la provincia.
Y en el resto de Europa, con las mismas condiciones y el mismo precio.
Tres que puedes abrir y probar.
La mejor forma de juzgar a quien hace webs es abrir una suya en el móvil.
Lo que nos preguntan antes de encargar
¿Cuánto tarda una web?
Entre cuatro y ocho semanas para una web de empresa normal, contando desde que tenemos los textos y las fotos. Lo que más alarga los proyectos casi nunca es el diseño: son los contenidos pendientes. Si nos avisas, podemos ayudarte a escribirlos.
¿Con qué lo hacéis?
Depende del proyecto. Para una web que cambia poco usamos herramientas modernas que la hacen muy rápida. Para una que edita mucha gente montamos un gestor de contenidos. Lo que no hacemos es usar siempre lo mismo porque es lo que sabemos.
¿Puedo editarla yo?
Sí, y es parte del encargo. Textos, imágenes, precios, horarios y páginas nuevas los puedes cambiar tú. Lo que dejamos cerrado es la estructura, que es justo lo que se rompe cuando cualquiera puede moverlo.
¿El hosting está incluido?
Sí, y está a tu nombre. Te decimos qué cuesta y dónde está alojado. Si algún día te llevas la web a otro sitio, no tenemos que darte permiso para nada.
¿Hacéis webs en varios idiomas?
Sí, y en esta provincia suele hacer falta. Tenemos webs en español, catalán, inglés, neerlandés y francés. Lo importante es decidirlo al principio, porque añadir un idioma después de lanzar cuesta bastante más.
¿Y una tienda online?
También, aunque conviene hablarlo antes. Una tienda no es una web con un botón de comprar: son envíos, impuestos, devoluciones y stock. Si el catálogo es pequeño hay soluciones más simples y baratas que te podemos explicar.
Lo que suele venir a continuación
Enséñanos la web que tienes y te decimos qué haríamos.
A veces la respuesta es una web nueva. Muchas veces son tres arreglos sobre la que ya tienes, y eso te lo diremos igual.



